De la mezcla perfecta…

Seven Readers!!

No recuerdo exactamente cuando inició, pero desde que tengo uso de razón aprendí a utilizar aparatos de grabación de sonido. En casa siempre hubo un deck para grabar cassettes. Tampoco puedo acordarme de cuando fue el primer momento en el que hice mi primera selección de canciones para hacer lo que se conocía en esos años como un Mix – Tape. Lo que si, es que siempre constituyó en un reto para mi. Y lo era por que siempre busqué la combinación perfecta, aquella que reuniera estilos, letras y temáticas que englobaran un significado especial para dicha grabación. Es decir, que la mezcla no solamente sea hecha al azar, sino que tuviera una representatividad especial. Y cuando me acercaba a la misma, algo dentro de mí se ponía extremadamente alegre.
Años después vi una de mis películas favoritas del mundo mundial: High Fidelity. Ahí Nick Hornby (el autor del libro en el que se basa el filme y del guión del mismo) ponía en voz de Rob Gordon ( John Cusack) la descripción perfecta de lo que yo había sentido por muchos años:

Now, the making of a good compilation tape is a very subtle art. Many do’s and don’ts. First of all you’re using someone else’s poetry to express how you feel. This is a delicate thing.

Gordon tiene razón. Esto de hacer mezclas es realmente todo un arte. Hay cosas que no pueden ir unas con las otras. Existen demasiadas leyes para poder lograr la combinación ideal. A veces un simple cambio de ritmo puede terminar con todo el trabajo. Hasya una palabra o un título mal colocados pueden sacar de contexto al disco.
De hecho, ahora que lo pienso, una de las razones por las que llegué en un momento a disfrutar tanto mi trabajo en radio fue por que tenía la posibilidad de llegar todos los días y crear listas de programación que tuviesen una intención, un sentido, que comunicaran. Nunca fue lo mismo programar para un día de lluvia, que hacerlo para uno iluminado por un intenso sol de verano. Toda programación radiofónica de carácter musical tiene que tocar directamenmente a los sentimientos. La función de la música en el lenguaje radiofónico es precisamente esa: acariciar al corazón. Pero hoy se programa mecanicamente y por ello las estaciones tienen el mismo sonido uniforme y aburrido. (Algo que en mi ex trabajo nunca entendieron: recuerdo que una de las cosas que dieron al traste con mis ganas de seguir ahí fue esa: querían que pusieras una canción tras otra de manera mecánica, que tuvieses programación adelantada por meses enteros. Jamás comprendieron que programar es un arte, que una canción puede responder a un momento coyuntural de un día, de una hora y entonces tocar a la gente en el más profundo sentido).
Pero regresando al tema principal del post, los cassettes dieron paso a los CD’s (y estos a los aburridos, intangibles, infinitos y mecánicos playlists) Y la obsesión por encontrar esa combinación aumentó. No era lo mismo crear un CD para la carretera, que uno para una chica a la que quisiese declararle mi amor eterno. No era lo mismo hacer un CD para una fiesta que otro para un día de lluvia en casa. Son demasiadas cuestiones las que entran en juego, demasiados contextos que hay que tener en cuenta. Es un arte interminable, que sin embargo debe poseer un principio y un final, y muchos puntos intermedios que nos lleven por varios niveles de emoción.
He pasado muchas horas de mi vida buscando esa mezcla; tengo cientos de cassettes que yacen abandonados como prueba de lo mismo; y en mi casa y auto hay muchos CD’s que durante mucho tiempo buscaron ser esa mezcla perfecta. Nunca me sentí del todo satisfecho con los resultados. Hasta ayer.
Finalmente después de todos estos años, ayer logré el primer disco que creo que se acerca a esa mezcla. Lo es porque creo que finalmente combiné estilos, letras, títulos y artistas que cumplen con los “do’s” y los “dont’s” de un Mix CD. Es un viaje por sentimientos como la soledad, el amor, la añoranza, la esperanza, la nostalgia y hasta la paternidad. En realidad me parece que la poesía de otros ha sido utilizada con un sentido muy particular: el de expresar muchas de las cosas que hoy pasan por mi cabeza. Y es que si ésta es la mezcla perfecta, es por que jamás había sentido tanta afinidad con un disco mezclado como lo siento con éste. Afinidad que se da por que parece haber llegado en el momento justo a mi caminar cotidiano.
Y por ello me atrevo a compartirla con ustedes, mi estimados Seven Readers. La pongo a su consideración por si en algún momento, en algún rato de ocio y si sus posibilidades se lo permiten: pueden probar esta combinación de canciones y juzgar por ustedes mismos las posibilidades de la misma:

Estas canciones están llenas de cosas que me hacen feliz, de cosas que me encantan, que me llevan a reflexionar y a disfrutar de la música y de lo que ella tiene que decirme. Hasta ahora he podido entender con estas palabras, con estos poemas, lo que significa realmente hacer un Mix CD: es contar con las letras de otros, nuestras propias experiencias, nuestros propios contextos.
Pero esto no quiere decir que la búsqueda ha terminado. Es probable que en dos días haga un nuevo CD y éste supere al anterior, también por supuesto es las probabilidades de fracasar son muchas…ésto de la melomanía es un asunto interminable, pero en ello recae su encanto: en que siempre tendremos la oportunidad de embarcarnos en nuevos caminos que han sido trazados en los interminables horizontes del pentagrama.
Y quién sabe, tal vez mañana el olimpo de la diversidad musical arroje de nuevo otra mezcla como la que hoy os he compartido.
Así las cosas hoy viernes….
Salud pues……
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About davidmalborn

Escribo sobre lo que vivo y me gusta. Soy un experto en nada y un aprendiz de todo...
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One Response to De la mezcla perfecta…

  1. Rodrigo says:

    Comparto experiencias similares en el armado de aquellos legendarios K7s. Todo un rito elaborar la selección de los temas, además de procurar que fueran cintas de metal o de perdis cromo, limpiar la cabeza del deck con alcohol isopropílico, vigilar los niveles de grabación y demás.
    Hoy es un tanto diferente con el ipod, pero no es tan frío como suponía al principio. Al menos los amantes de los discos tendrían la biblioteca del itunes bien armada, organizada y documentada (con portadas, créditos, letras, etc). La música hoy se obtiene completamente gratis o muy barata en Internet y es extremadamente sencillo transferirla al ipod y cargar a donde uno vaya, toda su colección y también elaborar listas acorde al momento, humor, lugar o recuerdo.
    Eso sí, comprar canciones en itunes es un asalto. Lo mejor son las paginas web de venta en línea donde se consiguen discos enteros a 1 dólar, o gratis en muchos blogs.
    Saludos Tecnológicos

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