De Números Rojos y la número 14…

Seven Readers!!…

El fin de semana que acaba de concluir estuvo lleno de buenas charlas. Eso en cierta forma lo hace exitoso pues una buena conversación siempre se agradece. Amo esas conversaciones con buenos amigos, en las que uno escucha y es escuchado. Existe sin embargo un fenómeno (llamémosle pretenciosamente de esta manera) que ultimamente se ha presentado en casi todas las conversaciones que he sostenido con amigos cuyas edades oscilan entre los 30 y los 40 años: las dificultades económicas.
Me temo que nuestra generación llega al fin de año con un mote: La Generación de los Números Rojos. Nuestros salarios no aumentan, nuestra capacidad adquisitiva va en caída libre. Tenemos trabajos poco remunerados y con pena llegamos al fin de mes. Es un fenómeno que se presenta cada día con más frecuencia y del que poco o nada se ha hablado en los medios de comunicación. La situación comienza a ser caótica. Es realmente impresionante como he platicado últimamente con tanta gente entre esas edades que realmente la está (estamos) pasando mal por cuestiones financieras. Y estoy hablando de personas con carreras profesionales, preparadas, que vienen de familias que les inculcaron la importancia del trabajo honesto para tener éxito en la vida. Es triste y deprimente lo que está pasando ahora, en esta etapa de la vida cuando se supone que uno más o menos ya debería haber resuelto su situación financiera y enfocarse en trabajar para vivir en un futuro – tal vez no muy lejano – un digno retiro.

Evidentemente hablo desde una experiencia completamente empírica, pero estoy seguro que si se hace un estudio con características sociales, los resultados sorprenderían. Es increíble que a estas alturas del partido de la vida, muchos andemos en la búsqueda de nuevos horizontes laborales, de alternativas a los que ya tenemos y que nos garanticen un mejor paso a un futuro a mediano plazo.
Desafortunadamente también somos ignorados por los discursos oficiales. Parece que los gobernantes o dan por hecho que nuestra generación realmente es productiva y con un futuro prometedor o de plano han tirado la toalla con nosotros para apostarle a nuevas generaciones las que quizá tengan una oportunidad. No lo sé, pero ¿cuándo han escuchado a alguno de nuestros gobernantes referirse a los “adultos contemporáneos”?, ¿cuándo se han escuchado programas que fomenten el empleo para personas entre los 30 y los 45 años? No, normalmente estos programas están destinados a personas más jóvenes o a los adultos mayores; por ende la generación de los Números Rojos está perdida en el limbo, no existe, a nadie le preocupa. Créanme Yucatán es un buen ejemplo de esto, un estado en el que las oportunidades para la gente de mi generación escasea, es practicamente inexistente.
¿Qué hacemos? es el dilema; ¿qué hacer para pagar la renta, la hipoteca, la casa, la tarjeta? Quizá tendremos que comenzar a unirnos los unos con los otros y generarnos nuestras propias oportunidades, lo que conlleva a seguir arriesgando para poder encontrar una salida a nuestros números rojos y revertir la preocupante tendencia a la baja que llevamos en nuestras finanzas. No veo más salidas que esa porque me parece que el gobierno seguirá ignorando la situación y las oportunidades de crecimiento para nosotros seguirán completamente escasas.
La conclusión de las pláticas del fin de semana fue la misma: hay que hacer algo de manera urgente para abandonar a los números rojos. Pero el camino se pinta como realmente complejo, el reto es el de salir del abandono y comenzar – insisto, en esta etapa de la vida – a luchar contra la corriente que parece haber tirado ya la toalla con nosotros. El problema es que el desánimo general que se vive en el estado, en el país, tampoco ayuda a que las ganas de comenzar proyectos desde cero fluyan con toda naturalidad.
Somos pues la generación de los Números Rojos, los que alguna vez fuimos catalogados como generación X y que hoy seguimos perdidos luchando por nuestra propia supervivencia.
Peores canciones en Español…
Número 14, Torero de Chayanne…
Chayanne parece ser un buen tipo, un gran bailarín y vuelve locas a las chicas con su personalidad. Pero aceptémoslo: es un cantante lamentable. Su voz es demasiado aguda, taladrante y suena muchas veces a un claxón descompuesto. A eso hay que añadir, que suele escoger canciones de pésimos letristas para formar su repertorio. De hecho Chayanne por si sólo, podría poner 4 o 5 canciones dentro de esta lista. Varias han quedado fuera, incluida la tristemente célebre Tiempo de Vals, la cual seguramente fue bailada por más de una de mis tres lectoras que se atrevieron a ponerse un pastel como vestido y salir a bailar en ese absurdo social que se conoce como fiesta de XV años.
Pero dejemos esas fiestas por un momento y volvamos al “cantante” boricua. Es realmente complicado elegir una canción de entre las muchas insufribles que tiene Chayanne. Pero he elegido dos y la primera que aparecerá en este insensato listado es: Torero.
Soy fan de la fiesta brava, pero esta canción es el principio al camino para volverme a ser un anti taurino. La analogía que el tema pretende hacer entre los matadores de toros y aquellos que pretenden cortejar a una mujer es terrible. Yo no sé si las miles de mujeres que mueren por Chayanne se han dado cuenta que el cantante les está diciendo que son unas vacas por las que vale “jugarse la vida”. Con una instrumentación de pena, llena de sintetizadores, cajas de ritmos y un estribillo repetido hasta el cansancio clavándose cual banderilla en el tímpano hasta llegar a un cerebro, que torturado lucha al máximo por quitarse de encima a la tonada sin lograrlo. Por ende, prefiere ser ejecutado con la espada y no seguir aguanto los capotazos de la chillona voz de Chayanne.

Yo creo que los antitaurinos han equivocado sus estrategias para eliminar a la fiesta de los toros. Bastaría con repetir esta canción más de tres veces en cualquier corrida de toros, para que al final cualquier termine por perseguir a los matadores de toros hasta que desaparezcan junto a la terrible canción de chayanne…

Así que aquí la tienen, la número 14 de las 20 peores canciones en español: de Chayanne, Torero…
La peor línea…

De noviembre hasta enero si que te necesito

de Junio a febrero quiero que estés conmigo

y en marzo al amor , y en diciembre tu y yo
no importa mi amada ….
Si hay que ser torero
poner el alma en el ruedo,
no importa lo que se venga
pa’ que sepas que te quiero

Así las cosas hoy lunes…
Salud pues…….
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About davidmalborn

Escribo sobre lo que vivo y me gusta. Soy un experto en nada y un aprendiz de todo...
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4 Responses to De Números Rojos y la número 14…

  1. milord says:

    Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. milord says:

    Coincido contigo, muy mala rola.
    Ya quiero leer los comentarios para la de Tiempo de Vals.

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  3. Pésima canción, y pensar que hace casi 9 años la tuve que bailar en una tabla rítmica teniendo yo la tierna edad de 11 añitos(lo se, soy un morro)

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  4. Anónimo says:

    Chayanne tenía que quedar a fuerza!!!! vas a repetir cantantes en esta lista??? porque si es así apuesto que más adelante podremos encontrar “Chayanne es mi nombre crecí de niño a hombre porque tu encendiste un incendio en mi corazón”, cielos es horrenda, peor que torero por el hecho de meter el nombre del cantan…intérprete a webo en la letra para posicionarlo en las listas de popularidad y que todos supieran su nombre, really cheap, amén de maleta.
    Clau

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