De Los Maravillosos Descendientes….

Seven Readers!!…

Antes de ir a ver The Descendants (Los Descendientes) hablé con una amiga que ya había visto el filme y que me dijo que se trataba de una película “interesante, pero sobrevalorada”. Me quedé pensando mucho en sus palabras, particularmente por que soy un entusiasta del cine de Alexander Payne  a quien considero un tipo con una capacidad muy particular de retratar al mundo, un gran autor.
Luego de ver el filme estuve completamente en desacuerdo con la valoración hecha por mi amiga, pero me quedé pensando respecto a la misma y llegué a la siguiente conclusión: 
Ella – y quizá muchas otras personas – consideren que una película nominada al Oscar debe tener ciertas características: una gran producción, un grandioso tema, y debe estar llena de momentos espectaculares; eso es lo que Hollywood nos ha vendido – y muy bien – en su historia y  Los Descendientes es todo menos eso. Es una película entrañable, pequeña, que cuenta la historia de personajes comunes envueltos en situaciones que pudieran parecer demasiado ordinarias y eso termina por molestar a un público que espera otra cosa de una nominada al Oscar.
Lástima. 
Porque el trabajo fílmico de Alexander Payne tiene muchas virtudes, quizá la más importante tenga que ver con el desarrollo de un estilo particular y de un eje temático que ha sido una constante en la filmografía del norteamericano: la historia de un hombre maduro que de pronto ve como su mundo se derrumba y tiene que replantearse a si mismo para poder enfrentarse de nuevo a la vida. La zona geográfica, el lugar, siempre jugará un papel importante en una película Payne: por ejemplo el “vineyard country” californiano lo fue en Sideways; en The Descendets es ese supuesto paraíso llamado Hawaii.

Y en Hawaii encontramos a Matt King, un abogado cuyas raíces son profundamente hawaianas y que estará sometido a dos pruebas muy importantes: su esposa ha sufrido un terrible accidente que la ha dejado en estado vegetativo, por lo que tendrá que aprender a manejar la situación y a lidiar con sus dos hijas. Además King se enterará que su mujer le ha sido infiel, noticia que dispara el primer nudo de la trama en la película: la obsesión por encontrar al hombre con quien ha sido engañado, búsqueda que incluirá a su hija adolescente – a un amigo de la misma – y a su hija pequeña.  La segunda prueba tiene que ver con su propia herencia hawaiana: Matt King es responsable de decidir lo que pasará con un pedazo virgen de ese paraíso llamado Hawaii, pues es el administrador de un fondo familiar que tiene que decidir a quien vender una hermosa bahía propiedad de su familia. King tiene serias dudas al respecto, pues considera que la tierra es parte no solamente de su propia herencia sino lo es también del territorio al que ama profundamente. Es un buen tipo sometido a pruebas que para él resultarán en extremas y determinantes.

King es interpretado por un soberbio George Clooney, un maestro en el manejo del “timing” lo que aún es más notorio en su interpretación de Matt King. Clooney sabe cuando y como utilizar la expresión exacta para acentuar mejor a su actuación, cuando es el momento idóneo para emitir un diálogo; resulta en tipo encantador y el espectador se identifica inmediatamente con su personaje quizá por la naturalidad de la actuación o porque su situación tiene un carácter universal. La empatía aumenta conforme uno va adentrándose en el universo de Matt King y conoce a quienes le rodean, los personajes secundarios funcionan perfectamente para darle vida a King y al mismo tiempo poseen historias propias que los convierten en algo único, lo que también constituye una de las características del cine de Alexander Payne: los personajes secundarios tienen vida propia.
The Descendants es una película cuyo valor máximo reside en su historia, una historia contada con naturalidad, sencillez y pasión. Es una película extremadamente original, pequeña pero a la vez engrandecida por la calidez que emerge en cada una de las escenas del filme. Una película que trata sobre una aventura que también resulta épica: la aventura de comenzar de nuevo.
Un logro…

Así las cosas hoy martes…

Salud pues……

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About davidmalborn

Escribo sobre lo que vivo y me gusta. Soy un experto en nada y un aprendiz de todo...
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