De Guten Tag Ramón (o la película que pudo haber sido)…

La mejor secuencia de Guten Tag Ramón ocurre cuando Ramón Castro, un joven indocumentado mexicano, se sienta a cenar con su protectora germana llamada Ruth. Después de un par de meses sobreviviendo de la mano de la mujer, Ramón apenas entiende un par de palabras en alemán mientras la octogenaria que se encuentra frente a él tampoco habla castellano. Aún así ambos personajes se abren el uno al otro y comienzan a contarse anécdotas personales e íntimas, quizá conscientes de que a veces el idioma sale sobrando, particularmente cuando se está ante una situación fuera de lo que podría considerarse como normal. El director del filme Jorge Ramírez Suárez coloca la cámara de tal manera que sus dos personajes quedan retratados en el mismo plano: un close up. Utilizando la técnica del contra plano iguala a sus personajes, sus diferencias tanto de edad como culturales, son derribadas y ambos personajes se encuentran unidos por la soledad generada por sus propias circunstancias. La secuencia funciona porque evita el tono melodramático y se centra simplemente en mostrar a dos personas a las que la casualidad ha juntado y cuyos destinos a partir de ese momento quedan unidos de manera inevitable

.

gunte tag

Lamentablemente Ramírez Suárez pierde la oportunidad de hacer un filme reflexivo sobre la soledad o sobre las diferencias culturales existentes entre un joven indocumentado mexicano y un grupo de alemanes retirados. Prefiere centrarse en temas más ligeros y realizar un melodrama bastante convencional en el que se resalten “valores” tradicionales, todo a partir de un personaje con pocas dimensiones dramáticas como Ramón pero con el suficiente carisma para generar empatía en el espectador. La mayoría de las escenas en las que el protagonista aparece están pensadas para mostrar dos cosas: que el tío es más bueno que el pan y que esa bondad le permitirá ganarse el corazón de la mayoría de las personas que le rodean en Alemania. La película se vuelve entonces en una obra destinada a generar el aplauso y la lágrima fácil en el espectador.

A pesar de contar con actuaciones interesantes – particularmente la de Ingeborg Schöner como Ruth – Guten Tag Ramón es otro producto de la cinematografía nacional destinado a generar taquilla a partir de la ligereza de su manufactura, por lo que está relacionado fuertemente con la tendencia marcada por películas como Nosotros Los Nobles o No Se Aceptan Devoluciones cuyo objetivo es el mismo. No está mal si se piensa solo en términos de ir generando una industria, sin embargo una cinematografía nacional debe tener aspiraciones mayores que vayan más allá de las ganancias producidas por la venta de boletos. En México el cine comienza a correr el riesgo de producir solo ligeros éxitos comerciales.

Así las cosas hoy lunes…

Salud Pues……

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About davidmalborn

Escribo sobre lo que vivo y me gusta. Soy un experto en nada y un aprendiz de todo...
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One Response to De Guten Tag Ramón (o la película que pudo haber sido)…

  1. Juan says:

    Estoy de acuerdo con esta crítica

    Like

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