De Deadpool…

Seven Readers!!!…

Quienes han leído continuamente este blog saben que no soy particularmente fanático de los filmes de Batman realizados por Christopher Nolan. Sostengo la idea de que Nolan, en su pretensión de hacer una película “seria y artística” sobre súper héroes, realizó tres filmes que fueron de más a menos dando al traste con algo que me parece es fundamental en este tipo de películas: el ingrediente fantástico. Porque no nos equivoquemos: el cine de Súper Héroes no es un género por si mismo sino que es solamente una derivación de la fantasía como género cinematográfico. Pero a diferencia de algunos subgéneros del cine fantástico como la ciencia ficción – que cuando están bien filmados terminan por ser el espejo de los miedos, anhelos y deseos de la sociedad actual – el gran éxito de una película que retrate a un súper héroe recae en la explotación de las características supra humanas del, o de los personajes, para enfrentarlos a antagonistas que las pondrán a prueba, haciendo a un lado a la especulación para generar la idea de que lo supra humano es posible y sin dudar en ningún momento, en el contexto de la película, sobre esa posibilidad.  El único que dudará será el propio súper héroe quien pasará inevitablemente por un periodo  de tiempo en el que se cuestionará sobre las razones por las cuales posee súper poderes y sobre la manera como debe usarlos, pero ello solamente servirá como un pequeño detonante de la resolución final cuando finalmente algún tipo de epifanía le revelará que su destino – casi manifiesto  –  lo lleva  inevitablemente a ponerse en el papel de defensor y salvador de la raza humana. En resumen: si la fantasía es sustituida por la duda existencial, el filme falla. Y sí: es una fórmula, y así como se requiere de mucho talento para seguirla con éxito y presentarla como algo novedoso, una mayor dosis de talento e inspiración se requiere para transgredirla.

Como Nolan lo intentó con Batman, Tim Miller también intenta ponerse en el papel de transgresor con Deadpool. También termina fallando aunque su camino hacía la falla va en un sentido diametralmente opuesto al de Nolan pues mientras que éste exageró en sus pretensiones hacer un filme “serio” sobre súper héroes, Miller busca, con demasiado esfuerzo, hacer una caricaturización de este tipo de películas lo que lo lleva inevitablemente a eliminar al ingrediente fantástico y dar al traste así con la posibilidad de despertar la capacidad de asombro en el espectador. La película raya entre la farsa y la parodia pero nunca termina por definirse por alguna de las dos y aunque tiene momentos divertidos, renuncia a cualquier posibilidad de transgresión al llegar a un final predecible y completamente apegado a un canon al cual intentó rechazar durante la mayor parte de la película.

Deadpool-highway

Y lo anterior es una pena. Porque creo que la premisa sobre la cual descansa la historia de Deadpool es interesante: Wade Wilson es un ex soldado que se gana la vida ayudando a personas necesitadas, aunque desde un principio deja claro que su papel no es el de ser un héroe sino que lo hace básicamente por dinero. Conocerá a Vanessa Carslyle una mesera y prostituta de la que se enamorará perdidamente. La química entre ambos personajes es espectacular y de ahí surge una original historia de amor que reúne a dos seres que ven en el amor una posibilidad de redención sin que ello signifique renunciar a sus personalidades únicas y singulares. A Wilson le diagnostican con un cáncer terminal lo que le lleva a entrar en contacto con una misteriosa organización que le promete no solamente curarle del cáncer sino que también le brindará de súper poderes. El experimento sale mal – culpable de ello es Ajax el villano del filme – y si bien Wilson adquiere la cualidad de sanar de cualquier herida o enfermedad así como habilidades atléticas espectaculares, el proceso al que es sometido termina por deformarle el cuerpo y el rostro. El temor al rechazo provoca que se aleje de Vanessa al mismo tiempo que planea una venganza en contra de quien terminó por engañarle y destrozarle el cuento de hadas.

A lo dicho anteriormente hay que añadirle otras fallas: tenemos a un villano plano, poco atractivo y que nunca funciona como contraparte del personaje principal. La tan anunciada violencia gráfica del filme no es tan diferente a la presentada en otras películas similares e incluso las escenas de sexo solo parecen estar ahí para que Deadpool sea presentado como un filme de súper héroes para adultos (hacer de la película algo “prohibido” para despertar el deseo de ser vista). Está la aparición de dos X-Men con el ánimo de generar una vez más en el espectador la expectativa del crossover cinematográfico, lo que ya no resulta para nada algo nuevo. El mismo Deadpool posee un sentido del humor muy similar al de Spiderman pero aderezado con palabras altisonantes para hacerlo más “adulto”, y aunque Ryan Reynolds logra un personaje con una buena dosis de carisma y por momentos le lleva por el camino de la farsa – particularmente cuando se dirige a través de la cámara al espectador – termina por entrar al camino fácil anunciado en toda la película por Tim Miller. Quizá lo más rescatable sea el personaje de Vanessa Carslyle, interpretado por la talentosa y guapísima Morena Baccarin quien ilumina la pantalla con su personalidad y talento cada vez que la cámara la sigue completamente enamorada de ella.

Morena-Baccarin

Para algunos, las películas de Súper Héroes están terminando con el cine. No creo que eso sea cierto, pero las fórmulas comienzan a agotarse y cuando una película como Deadpool es vista como algo original y transgresor creo que algo está mal no en el cine en si mismo, sino en un espectador cuya capacidad de asombro está siendo manipulada a tal grado que ésta deja de ser genuina para convertirse solamente en ingresos de taquilla que al fin y al cabo eso es lo que siempre le ha interesado a la industria (y a cualquier tipo de película).

Estoy seguro que los Súper Héroes cinematográficos no van a desaparecer pronto y también tengo la seguridad de que aún vendrán películas de este tipo que van a asombrarnos de manera genuina porque recuperarán a la fantasía como su ingrediente principal. Lo sombrío en exceso y lo caricaturesco pueden generar dinero pero ello no quiere decir que estemos ante obras revolucionarias, particularmente en un tipo de cine cuyas pretensiones deben ser simplemente las de entretener sin insultar, ni subestimar, a la inteligencia del espectador.

Así las cosas hoy viernes…

Salud Pues……

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About davidmalborn

Escribo sobre lo que vivo y me gusta. Soy un experto en nada y un aprendiz de todo...
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